
SMS de C. a L. :
Pq no admits ya lo qsiempr has kerido?Escrib lo qt dla gana,anda.Notands con rodeos.Escríbt.
A partir de ese mensaje empezaste a pensar, en el epicentro perdido. Tienes talento. Lo tienes. No sabes hacer otra cosa más que escribir, aunque quizás los clásicos no sean lo tuyo... y lo clásico tampoco. Escribe sobre sexo. Hazlo, Léa. No sabes hacer otra cosa. Por fin has llegado al apicentro, a ese momento del camino en el que te acontece la bifurcación como cuando una mujer se abre de piernas ante ti, como cuando tú te abres de piernas ante cualquier. Elige. O entras o te quedas fuera. Si no escribes sobre el orgasmo, sobre el sudor, sobre lo líquido del cuerpo no sabrás escribir otra cosa. Lo tuyo no son las descripciones, Léa. Supongo que recuerdas aquella maravillosa tarde en la que solo podías engullir Las edades de Lulú. Acepta el epicentro, y crea. es un don. Escribe, sexúa. Es lo único que has aprendido, lo único que sabes rastrear, como aquel animal que busca aquel otro animal, y no descansa aunque duerma, y no ingiera aunque coma, hasta que da con él. Yo te lo planto en bandeja. Aquí lo tienes. Escribe.
PD: Aquí se anuncia la entrada de Léa en la literatura erótica. No hay más. No puede hacer otra cosa, ya lo habéis visto.



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